por Pastoral Social | Mar 18, 2025

Los días 11 y 12 de marzo, el padre Mauricio Alejandro Rey Sepúlveda estuvo presente en la Arquidiócesis de Ibagué conociendo los programas y proyectos adelantados por el equipo de Pastoral Social Cáritas Ibagué en esta jurisdicción.
Con una apretada agenda el martes 11 el Diácono Alberto Arciniegas, director de Pastoral Social Ibagué, junto al equipo arquidiocesano de Pastoral Social Cáritas presentaron al Padre Mauricio cómo se han venido atendiendo las distintas realidades de pobreza, violencia, migración, desplazamiento y otras necesidades en el ámbito social, tanto en la zona urbana como en el área rural.
Con las áreas misional, psicosocial, promoción campesina y el Hogar de Paso para el Habitante de Calle se compartieron experiencias significativas como la atención a población migrante a través de la entrega de ayudas alimentarias, tiquetes terrestres y atención psicosocial; el acompañamiento a los Comités Parroquiales de Pastoral Social COPPAS para su fortalecimiento; también la realización de convenios con instituciones de Educación Superior para brindar el servicio de Atención Jurídica y Psicológica a población vulnerable y los logros obtenidos gracias a las alianzas con entidades de cooperación internacional y regional.
Durante la presentación el padre Mauricio resaltó la importancia de realizar procesos que generen desarrollo humano, material e intelectual, asimismo, valoró las experiencias de éxito como el programa de promoción campesina en la que se beneficiaron 80 familias en el sector rural de Venadillo y Santa Isabel durante el año 2024.
También el padre puntualizó que es necesario promover la solidaridad, de tal manera que los programas se puedan ampliar y diversificar para atender las distintas realidades presentes en el territorio arquidiocesano. Así mismo, insistió en la necesidad de ser autosostenible la Pastoral Social, ya que las ayudas internacionales son cada vez menores.
Encuentro con los COPPAS
En la tarde se realizó el encuentro con los COPPAS en la Casa de Retiros de Casablanca, durante la formación, el padre Rey indicó a los agentes de Pastoral Social que los COPPAS son “fábricas de milagros”, que por medio de las acciones solidarias que se promueven, Dios hace milagros para atender a los hermanos en necesidad.
Por otra parte, hizo énfasis en la necesidad de animar a los jóvenes para que se vinculen a los COPPAS, “Que muchos jóvenes logren ver que a través de nuestras manos Dios hace milagros”, expresó el padre Mauricio; para ello también es importante que los integrantes de los COPPAS tengan la convicción que están trabajando para el Señor, que deben donarse, entregarse en plenitud y formarse para hacer una tarea según el espíritu evangélico y la enseñanza de la Iglesia.
El director del Secretariado Nacional de Pastoral también visitó las instalaciones del Hogar de Paso San Francisco de Asís, donde pudo conocer de primera mano la obra que ofrece techo y alimentación a 70 habitantes de calle, que está a cargo del padre Alejandro Arias.
El miércoles en la mañana los integrantes de Pastoral Social y la Curia Episcopal, vivieron la Eucaristía presidida por el Padre Mauricio, que finalizó su visita a la Arquidiócesis de Ibagué. Al concluir este encuentro la Pastoral Social de Ibagué asumió 4 desafíos para continuar la tarea de la evangelización de lo social en las áreas de la promoción de lo rural, la consolidación de COPPAS en el área urbana y rural, las acciones concretas de paz y reconciliación y el cuidado de la casa común. Además, reconoció y extendió una felicitación a la Pastoral Social de Ibagué por el proceso que si viene desarrollando y por el equipo de trabajo consolidado.
por Pastoral Social | Mar 5, 2025
“Somos la fuerza solidaria que impulsa a Colombia”
A partir del 5 de marzo, en el Miércoles de Ceniza la Iglesia en Colombia inicia la campaña que busca promover la solidaridad de todos los fieles, para el apoyo de las obras sociales. Desde hace 44 años, durante la Cuaresma se realiza la Campaña de Comunicación Cristiana de Bienes, que invita a las parroquias, colegios, instituciones católicas y personas de buena voluntad a realizar donativos que se emplearán en la atención de desastres y el apoyo de las obras sociales organizadas por la Pastoral Social.
Unidos a las prácticas cuaresmales, la Comunicación Cristiana de Bienes propone una forma concreta de ejercer la caridad, por medio de la donación generosa de lo que hemos recibido por providencia Divina para compartirlo con nuestros hermanos más necesitados.
El logo y el lema de la campaña nos invitan a recordar que somos una sola nación y un solo corazón que debe unirse para impulsar una transformación que ayude a sanar las heridas de nuestro pueblo que sufre por la violencia, la pobreza, el abandono y las consecuencias de la problemática social, por ello cada uno está invitado a unirse generosamente desde sus posibilidades.
Los resultados
En 2024, gracias los fondos recaudados, la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Ibagué, a nombre de todos los fieles realizó un aporte importante para la atención de la emergencia en Guapi (Cauca), asimismo se apoyó a más de 170 familias vulnerables en la zona rural de Florida – Rovira. En la atención a población migrante se entregaron 254 ayudas alimentarias, 86 tiquetes terrestres, más de 8,400 kits alimentarios a migrantes caminantes sobre la variante de Ibagué y se ofreció atención psicosocial a 55 familias migrantes con vocación de permanencia.
Por su parte, en el programa de promoción campesina, se beneficiaron 80 familias del sector rural de Venadillo y Santa Isabel; se hizo entrega de pollos de engorde, gallinas ponedoras, bultos de concentrado, tanques y bultos de fertilizante.
Asimismo, el Hogar de Paso San Francisco de Asís acogió a diario a 70 habitantes de calle, ofreciéndoles desayuno, almuerzo y cena, así como de kits de aseo y vestuario.
La meta
Este año, con el aporte generoso de todos los fieles, queremos alcanzar un objetivo alto que nos permita fortalecer los programas de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Ibagué y ampliar la atención a los hermanos en necesidad. Por ello invitamos a todos a realizar su donativo en cada una de las parroquias, o entregarlo directamente en las oficinas de la Pastoral Social, ubicadas en la Calle 10A # 2-65. También pueden realizar transferencia en la Cuenta Corriente de Bancolombia N° 43521159060 a nombre de Pastoral Social NIT. 809012633.
Recordemos que en el Jubileo de la Esperanza que vivimos durante este año el Papa Francisco nos ha invitado a “redescubrir el valor de la Fraternidad Universal”, únete a esta campaña compartiendo esta información, invitando a tu familia y conocidos a participar y haciendo tu donativo con generosidad.
¡En este 2025 contamos contigo!
por Pastoral Social | Feb 7, 2025

Queridos hermanos y hermanas:
Celebramos la XXXIII Jornada Mundial del Enfermo en el Año Jubilar 2025, en el que la Iglesia nos invita a hacernos “peregrinos de esperanza”. En esto nos acompaña la Palabra de Dios que, por medio de san Pablo, nos da un gran mensaje de aliento: «La esperanza no defrauda» (Rm 5,5), es más, nos hace fuertes en la tribulación.
Son expresiones consoladoras, pero que pueden suscitar algunos interrogantes, especialmente en los que sufren. Por ejemplo: ¿cómo permanecer fuertes, cuando sufrimos en carne propia enfermedades graves, invalidantes, que quizás requieren tratamientos cuyos costos van más allá de nuestras posibilidades? ¿Cómo hacerlo cuando, además de nuestro sufrimiento, vemos sufrir a quienes nos quieren y que, aun estando a nuestro lado, se sienten impotentes por no poder ayudarnos? En todas estas situaciones sentimos la necesidad de un apoyo superior a nosotros: necesitamos la ayuda de Dios, de su gracia, de su Providencia, de esa fuerza que es don de su Espíritu (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1808).
Detengámonos pues un momento a reflexionar sobre la presencia de Dios que permanece cerca de quien sufre, en particular bajo tres aspectos que la caracterizan: el encuentro, el don y el compartir.
1. El encuentro. Jesús, cuando envió en misión a los setenta y dos discípulos (cf. Lc 10,1-9), los exhortó a decir a los enfermos: «El Reino de Dios está cerca de ustedes» (v. 9). Les pidió concretamente ayudarles a comprender que también la enfermedad, aun cuando sea dolorosa y difícil de entender, es una oportunidad de encuentro con el Señor. En el tiempo de la enfermedad, en efecto, si por una parte experimentamos toda nuestra fragilidad como criaturas —física, psicológica y espiritual—, por otra parte, sentimos la cercanía y la compasión de Dios, que en Jesús ha compartido nuestros sufrimientos. Él no nos abandona y muchas veces nos sorprende con el don de una determinación que nunca hubiéramos pensado tener, y que jamás hubiéramos hallado por nosotros mismos.
La enfermedad entonces se convierte en ocasión de un encuentro que nos transforma; en el hallazgo de una roca inquebrantable a la que podemos aferrarnos para afrontar las tempestades de la vida; una experiencia que, incluso en el sacrificio, nos vuelve más fuertes, porque nos hace más conscientes de que no estamos solos. Por eso se dice que el dolor lleva siempre consigo un misterio de salvación, porque hace experimentar el consuelo que viene de Dios de forma cercana y real, hasta «conocer la plenitud del Evangelio con todas sus promesas y su vida» (S. Juan Pablo II, Discurso a los jóvenes, Nueva Orleans, 12 septiembre 1987).
2. Y esto nos conduce al segundo punto de reflexión: el don. Ciertamente, nunca como en el sufrimiento nos damos cuenta de que toda esperanza viene del Señor, y que por eso es, ante todo, un don que hemos de acoger y cultivar, permaneciendo “fieles a la fidelidad de Dios”, según la hermosa expresión de Madeleine Delbrêl (cf. La speranza è una luce nella notte, Ciudad del Vaticano 2024, Prefacio).
Por lo demás, sólo en la resurrección de Cristo nuestros destinos encuentran su lugar en el horizonte infinito de la eternidad. Sólo de su Pascua nos viene la certeza de que nada, «ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios» (Rm 8,38-39). Y de esta “gran esperanza” deriva cualquier otro rayo de luz que nos permite superar las pruebas y los obstáculos de la vida (cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 27.31). No sólo eso, sino que el Resucitado también camina con nosotros, haciéndose nuestro compañero de viaje, como con los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-53). Como ellos, también nosotros podemos compartir con Él nuestro desconcierto, nuestras preocupaciones y nuestras desilusiones, podemos escuchar su Palabra que nos ilumina y hace arder nuestro corazón, y nos permite reconocerlo presente en la fracción del Pan, vislumbrando en ese estar con nosotros, aun en los límites del presente, ese “más allá” que al acercarse nos devuelve valentía y confianza.
3. Y llegamos así al tercer aspecto, el del compartir. Los lugares donde se sufre son a menudo lugares de intercambio, de enriquecimiento mutuo. ¡Cuántas veces, junto al lecho de un enfermo, se aprende a esperar! ¡Cuántas veces, estando cerca de quien sufre, se aprende a creer! ¡Cuántas veces, inclinándose ante el necesitado, se descubre el amor! Es decir, nos damos cuenta de que somos “ángeles” de esperanza, mensajeros de Dios, los unos para los otros, todos juntos: enfermos, médicos, enfermeros, familiares, amigos, sacerdotes, religiosos y religiosas; y allí donde estemos: en la familia, en los dispensarios, en las residencias de ancianos, en los hospitales y en las clínicas.
Y es importante saber descubrir la belleza y la magnitud de estos encuentros de gracia y aprender a escribirlos en el alma para no olvidarlos; conservar en el corazón la sonrisa amable de un agente sanitario, la mirada agradecida y confiada de un paciente, el rostro comprensivo y atento de un médico o de un voluntario, el semblante expectante e inquieto de un cónyuge, de un hijo, de un nieto o de un amigo entrañable. Son todas luces que atesorar pues, aun en la oscuridad de la prueba, no sólo dan fuerza, sino que enseñan el sabor verdadero de la vida, en el amor y la proximidad (cf. Lc 10,25-37).
Queridos enfermos, queridos hermanos y hermanas que asisten a los que sufren, en este Jubileo ustedes tienen más que nunca un rol especial. Su caminar juntos, en efecto, es un signo para todos, «un himno a la dignidad humana, un canto de esperanza» (Bula Spes non confundit, 11), cuya voz va mucho más allá de las habitaciones y las camas de los sanatorios donde se encuentren, estimulando y animando en la caridad “el concierto de toda la sociedad” (cf. ibíd.), en una armonía a veces difícil de realizar, pero precisamente por eso, muy dulce y fuerte, capaz de llevar luz y calor allí donde más se necesita.
Toda la Iglesia les está agradecida. También yo lo estoy y rezo por ustedes encomendándolos a María, Salud de los enfermos, por medio de las palabras con las que tantos hermanos y hermanas se han dirigido a ella en las dificultades:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!
Los bendigo, junto con sus familias y demás seres queridos, y les pido, por favor, que no se olviden de rezar por mí.
Roma, San Juan de Letrán, 14 de enero de 2025
por Pastoral Social | Dic 31, 2024
Al finalizar el año hacemos un balance del camino recorrido, con una mirada agradecida por la obra realizada por la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Ibagué durante el año 2024. A través de sus programas misional, psicosocial, promoción campesina y el hogar de paso para el habitante de calle San Francisco de Asís y siguiendo los énfasis del Plan Arquidiocesano de Evangelización, presentamos los logros destacados de este año.
En la Evangelización:
Uno de los desafíos asumidos para 2024 ha sido impregnar del Evangelio cada acción realizada, entretejiendo la acción social con la evangelización desde pequeñas acciones que permitan llevar a Cristo a los hermanos que sufren. De este modo, entregamos tarjetas con mensajes evangelizadores a 500 beneficiarios de nuestros programas, realizamos 9 grupos de apoyo, 55 talleres psicosociales y 7 encuentros para el Acompañamiento espiritual a migrantes y población de acogida. Asimismo, iniciamos el programa de “Tómate un café con Jesús”, en la Pastoral de la Escucha, en el cual los colaboradores de la Pastoral Social capacitados en primeros auxilios psicológicos atendieron y escucharon a 30 personas, brindando un espacio de acogida y en el que las personas en situación de fragilidad y de dolor comparten sus experiencias de vida.
También realizamos el retiro kerigmático con 26 migrantes venezolanos; en el Hogar de Paso rezamos el Rosario de san José y a la Santísima Virgen con los beneficiarios, así como la celebración Eucarística diaria. Destacamos la Jornada del adulto mayor en alianza con la Fundación Ciudadela del Divino Niño, el retiro espiritual realizado con los COPPAS y 24 talleres en áreas rurales basadas en la cartilla de Catequesis del año de Jesucristo.
“Con su enseñanza social, la Iglesia quiere anunciar y actualizar el Evangelio en la compleja red de las relaciones sociales. No se trata simplemente de alcanzar al hombre en la sociedad —el hombre como destinatario del anuncio evangélico—, sino de fecundar y fermentar la sociedad misma con el Evangelio”. (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 62)
Renovación de Estructuras
Con las redes de apoyo realizamos pruebas rápidas de VIH, Feria de servicios con diferentes entidades, dirigidas a migrantes, la articulación con transporte intermunicipal para ayuda a caminantes. Realizamos jornadas de acogida y caracterización a 579 hermanos pertenecientes a población vulnerable, migrantes, habitantes de calle, damnificados, víctimas de conflicto armado.
Entregamos 242 mercados, 73 tiquetes, 7.668 kits a migrantes y con la campaña Librotón repartimos 2.764 kits escolares. En articulación con la Universidad de Ibagué 172 personas se vieron beneficiadas con la atención psicológica y 92 personas con la atención jurídica.
En el Hogar de Paso ofrecimos 16.680 hospedajes y cenas, 3.630 almuerzos y 110 kits de aseo para nuestros hermanitos de calle. Realizamos 10 brigadas de aseo y 2 jornadas de peluquería.
Con el proyecto de promoción campesina realizamos acompañamiento en la vinculación al Fondo Mujer Libre y productiva a 41 mujeres en la asociación de mujeres Rovira y 10 en Lisboa. Realizamos acompañamiento y capacitación a 44 animadores veredales de San Bernardo y Lisboa y 40 animadores de Cajamarca y Anaime.
En alianza con Adveniat, ejecutamos un proyecto para el fortalecimiento de familias campesinas en la que se vieron beneficiadas 50 familias de las parroquias Santa Bárbara y Divino Niño en Venadillo; gallinas ponedoras, pollos de engorde y caficultura y caña, fueron las tres líneas del proyecto en la que los beneficiarios recibieron insumos, capacitación y acompañamiento. En Santa Isabel, vereda la Ánimas 30 familias recibieron pollos de engorde, gallinas, concentrado y tanques de 250 Lts.
Durante el año acompañamos al consejo de paz del Valle de San juan y el grupo conformado en Rovira con el proyecto SNPS “ROVICONPAZ” Rovira construimos paz
Gracias a la Fundación Sorroza realizamos 3 jornadas de actividades lúdicas y recreativas con 420 personas mayores, en Casablanca, la Parroquia San Joaquín e Inmaculado Corazón de María. También desarrollamos 3 jornadas de capacitación en Derechos Humanos para personas mayores dirigido a 40 coordinadores y cuidadores
Formación:
En la Pastoral Social vivimos un estado permanente de formación dirigido al equipo colaborador, voluntarios, colaboradores, pasantes universitarios, los COPPAS rurales y urbanos, coordinadores de adulto mayor y beneficiarios a través de talleres y ciclos formativos. Es así como la Pastoral Social se continúa fortaleciendo en la misión que la Iglesia le confía, al cuidado de los hermanos predilectos de Jesús: los más necesitados.
Somos conscientes que, ante la grave crisis económica y social, las necesidades son grandes y la tarea apremiante. Tenemos un amplio terreno por abarcar contemplando el sufrimiento y necesidades materiales de tantos hermanos en esta arquidiócesis, por ello afrontamos un reto para el próximo año confiados en la misericordia del Señor y su Divina Providencia manifiesta en la solidaridad de los laicos, de tal manera que la acción social de la Iglesia en Ibagué se extienda para llegar a cada hermano en necesidad.
Además, es una ocasión para manifestar con gratitud a cada persona, cada institución, que con su contribución ha hecho posible estas obras, a nuestro equipo, a los voluntarios y grupos que se unen a esta obra de diversas formas, pidiendo al Señor que multiplique su generosidad y les bendiga abundantemente.

por Pastoral Social | Oct 18, 2024
Concebida por Monseñor José Joaquín Flórez Hernández, entonces arzobispo de Ibagué, el 13 de julio de 1988 nace esta institución con el objetivo de ejercer la caridad en el campo integral de la salud física y espiritual de las personas necesitadas.
El 07 de septiembre del 2006 en honor a Monseñor José Joaquín Flórez Hernández, se cambia la razón social, con motivo de este acontecimiento, en el mes de septiembre se celebra el aniversario de la Fundación. Este año, en las instalaciones de la Curia Arzobispal se celebró una Eucaristía de acción de gracias por la labor realizada en la que participaron colaboradores de la Fundación. Aprovechemos esta ocasión para conocer la obra realizada por esta institución, que trabaja incansablemente en favor de la población vulnerable.

La institución trabaja para mejorar la calidad de vida de quienes padecen alguna enfermedad y no tienen los medios económicos para sus tratamientos. Se busca incidir en el mejoramiento de su calidad de vida a la luz del evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia.
A lo largo de estos años se han ofrecido diversas ayudas a más de 11 mil personas. Tan solo en el primer semestre de 2024, 1269 Personas han sido acogidas en los programas de atención médica, talleres psicosociales y dispensación de medicamento; 205 personas recibieron consulta médica gracias al apoyo del Médico General, con el apoyo de instituciones como IDIME se entregaron 80 bonos de descuento para la toma de exámenes, ecografía y TAC, y con Central de Especialistas se ofrecieron 50 consultas por Medicina Interna y 40 consultas por Pediatría.
Además se ha brindado acompañamiento psicológico a los beneficiarios y sus familias y se ha procurado apoyar las necesidades logrando entregado 100 mercados, 5 camas para población migrante y 20 kits de bebé, 4 pares de muletas, 3 sillas de ruedas, 3 sillas de baño y 1 cama hospitalaria.
Además, la Fundación de Caridad para la Salud apoya el Hogar Sagrado Corazón de Jesús que acoge a madres gestantes en riesgo de abortar o madres con hijos en programa canguro provenientes de poblaciones aledañas que no cuentan con apoyo familiar en la ciudad.
Estas acciones tienen como fin acompañar al enfermo y brindar una ayuda integral.
Horarios de atención y servicios
- Atención en medicina general. Régimen subsidiado y vinculado. Todos los jueves a las 7:30 am. Se debe hacer un aporte solidario de $5.000
- Atención en psicología, con cita previa.
- Entrega de medicamentos. Todos los días en horario de oficina, presentando fórmula vigente y directamente al beneficiario. Se realiza una entrevista.
La Fundación de Caridad para la Salud está ubicada en la calle 10 A No. 2-65 Centro y ofrece atención de lunes a viernes de 8:00 am a 12:30 pm y de 1:30 pm a 5:00 pm.

¿Cómo unirse a esta obra?
Hay diversas formas de apoyar que necesitan de todos par continuar ayudando a los más vulnerables, algunas de ellas son:
- Donar medicamentos en buenas condiciones, útiles de aseo, insumos, pañales o alimentos no perecederos. Puede llevarlos directamente a las oficinas de la Fundación o comunicarse al teléfono 3105828087
- Unirse al Plan Padrino con un aporte mensual de $30.000 para hacer llegar a una familia vulnerable ayuda alimenticia mensual.